Restaurante Posada de la Villa en Madrid
Dirección y datos de contacto de Posada de la Villa
📍 C. de la Cava Baja, 9, Centro, 28005 Madrid📞 +34913661860Servicios de Posada de la Villa
Posada de la Villa tiene una valoración de 4.5 sobre 5 basadas en 4053 opiniones según Google Business Profile.
Opiniones de Posada de la Villa en Madrid
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Cocina tradicional española. La cocina es muy buena, de alta calidad tanto en el producto como en la elaboración. Precio elevado; correcto para el servicio-producto-elaboración. El personal de servicio y recepción es inmejorable. Recomendación: bacalao, gamo y gallina No recomendado: almejas y gambas ajillo (muy graso para mi gusto) Rabo de toro (decepción en sabor)
Típico asador de comida castellana. Ambiente muy clásico y tradicional. Muy buena atencion y servicio rápido. Sin duda el lechazo un acierto.
Era la primera vez que iba, y no me defraudó. La calidad del producto, excelente. La mesa, de 10! El servicio, buenísimo, súper atentos en todo momento. Totalmente recomendable!
En una escapada a Madrid no puedes dejar de pasar x aquí. En un día donde el frío era bastante para unos mallorquines nos recibieron con un vaso de caldo q te calentaba el cuerpo y te preparaba para disfrutar de una exquisita comida en un ambiente muy cálido el cual te hacía viajar en tiempo
Es un lugar con historia. El ambiente muy bueno, y para que vamos a hablar de la comida….. todo excelente, nos alegramos de parar allí, lo encontramos de casualidad, repetiremos seguro cada vez que vayamos a Madrid.
Posada de la Villa es un lugar absolutamente encantador. Un espacio que respira tradición, con siglos de vida entre sus muros, donde se siente el Madrid más auténtico: el de las antiguas posadas, las vigas de madera, los rincones con alma y ese ambiente castizo que te transporta a otra época. Pero si el lugar es especial, el trato de Javier lo eleva a otro nivel. Llegamos simplemente con la intención de mirar, y lejos de sentirnos fuera de lugar, nos recibió con los brazos abiertos. Sin esperar nada a cambio, nos dio la bienvenida y nos hizo un tour completo por todo el espacio, explicándonos su historia y cada rincón con una educación, un saber estar y una profesionalidad que da auténtico gusto encontrar hoy en día. No había interés comercial de por medio, solo una atención impecable y una pasión evidente por el sitio y por hacer sentir bien a quien entra por la puerta. Sin duda, ya se ha convertido en nuestro número uno de sitios a los que ir el próximo fin de semana Nos hemos enamorado del lugar… y del trato, gracias Javier!
Fui con mis padres a cenar allí por primera vez para celebrar dos cumpleaños, el de mi madre y el mío propio. Pedimos por encargo dos cuartos de cordero (especialidad de la casa) y una ensalada para compartir. Con un cuarto de cabrito para dos personas es suficiente. El cabrito en su punto y con un sabor buenísimo. Pedimos también postre: una milhoja (también especialidad de la casa, muy buena) y dos sorbetes de sidra de manzana, estupendos también. Vino y agua mineral. La casa nos invitó a unas rosquillas de anís y unas tejas así como también a unos chupitos de hierbas con o sin alcohol. Muy recomendable el restaurante, de los de toda la vida, la calidad y el buen servicio hay que pagarlo. En general todo el personal es muy atento, mención especial para el Señor Ambrosio que fue quien nos atendió.
Llegamos tarde. Reserva a las 7:45, entrada a las 8:15. En muchos sitios eso sería problema. Aquí no. Sin drama, sin caras largas, nos subieron al segundo piso de una casa que lleva abierta desde 1642. Y eso se siente. No en el discurso, sino en las paredes, en la madera, en el ritmo lento del lugar. Nos reciben con aceitunas. Bien. Pero faltan las cebollitas curtidas y los pepinillos, ese pequeño detalle que forma parte del ritual castellano. No es grave, pero se nota. Arrancamos con media de chistorra — y aquí sí, sin discusión: la mejor que he probado en mi vida. Crujiente por fuera, jugosa por dentro, perfectamente sazonada. De esas cosas simples que solo salen así cuando alguien lleva décadas haciéndolas. Después, alcachofas asadas. Correctas. Sin ruido. Y luego el motivo por el que estás ahí: lechazo. Pedí pierna, llegó paleta. Error… pero uno que se olvida rápido cuando pruebas el primer bocado. Suave, jugoso, con la sal en su sitio. Sin adornos, sin salsa, sin necesidad de nada más. Esto no es cocina moderna. Es cocina que no necesita evolucionar. La ensalada — lechuga, cebolla, tomate — cumple su función: limpiar el camino entre bocados de grasa y horno. El vino: PSI 2021, Ribera del Duero. Profundo, elegante, perfectamente alineado con el lechazo. De esos vinos que entienden dónde están. *El servicio, impecable. Sin excesos, sin interrupciones innecesarias. Gente que sabe lo que hace.* El pan, generoso y correcto. El aceite de oliva… olvidable. Y en un sitio así, eso sorprende. Terminamos con tarta de queso. Buena. Sin pretensiones. ⸻ Posada La Villa es un lugar icónico. No vienes aquí a descubrir nada nuevo. Vienes a confirmar que algunas cosas, cuando están bien hechas, no necesitan cambiar. ¿Fue perfecto? No. Pero eso también es parte de su verdad. Y honestamente… no cambiaría nada importante.
Un clásico.que mantiene el nivel en lo más alto. Hemos compartido Sopa de Ajo con huevo, Trigueros a la plancha y hemos disfrutado unas ricas chuletitas de lechal y un magnífico lomo de buey. Un 10. Eso sí, debimos caerle mal al camarero porque fuimos la única mesa no invitada a chupito 😀
Posada historia de Madrid donde se puede comer la típica receta de gallina en pepitoria que esta excelente. A parte de la gallina, pedimos bacalao al pil pil que estaba muy bueno y corzo braseado, que decepciono un poco por la cantidad, venía cortado en finas lo chas y pensábamos que sería un buen trozo braseado. La atención de los camareros fue muy buena, muy profesional, aunque el jefe de sala y la chica que recibía a la entrada son poco cercanos. De entrantes pimientos del piquillo y croquetas de jamón que estaban muy bien. De postre destaco mucho el hojaldre con crema. Mítico local al que recomiendo ir.
Preguntas frecuentes sobre Posada de la Villa
¿Cuál es el teléfono de Posada de la Villa?
El teléfono de Posada de la Villa es +34913661860.
¿Dónde está Posada de la Villa?
Posada de la Villa está en C. de la Cava Baja, 9, Centro, 28005 Madrid, Madrid.
¿Qué horario tiene Posada de la Villa?
El horario de Posada de la Villa es: Jueves: 12:45–15:45, 19:45–23:45. Viernes: 12:45–15:45, 19:45–23:45. Sábado: 12:45–15:45, 19:45–23:45. Domingo: 12:45–15:45. Lunes: 12:45–15:45, 19:45–23:45. Martes: 12:45–15:45, 19:45–23:45. Miércoles: 12:45–15:45, 19:45–23:45.
¿Qué valoración tiene Posada de la Villa?
Posada de la Villa tiene una valoración de 4.5 sobre 5, basada en 4053 opiniones.
¿Tiene página web Posada de la Villa?
Sí, puedes visitar la web de Posada de la Villa en https://www.posadadelavilla.com/.